Normalmente en cualquier país del mundo, los congresistas que elegimos los ciudadanos deben ser el reflejo de nuestros deseos, y luchar democráticamente por que se cumplan los propósitos por los que los elegimos. Esa realidad que está prácticamente escrita es algo diferente aquí en Colombia, en el 2005 durante el periodo presidencial de Álvaro Uribe Velez, Salvatore Mancuso, que buscaba acogerse a los beneficios de la ley de justicia y paz, afirmó que el 35% de los congresistas de la época eran 'amigos' de su organización.
Entonces, a partir de lo anterior quisiera demostrar cómo esos políticos y congresistas de alguna forma han permitido la penetración de los grupos ilegales al Estado, y además por sus vínculos con organizaciones paramilitares, tienen relación con algunos crímenes cometidos por los ilegales.
Por ejemplo, según el libro "y refundaron la patria" de Clara López Hernández -con la colaboración de la corporación Nuevo Arcoiris, Grupo Método, Congreso Visible y la Misión de observación electoral-, en el período de 2006 a 2010, un total de 39 políticos estaban vinculados con procesos de parapolítica siendo 35 de ellos pertenecientes a la coalición uribista. De lo anterior podemos resaltar que el 39% del senado estaba tomado por grupos ilegales de extrema derecha lo que nos deja en un nivel de riesgo muy alto por todo lo que puede significar.
Por otro lado, es importante resaltar los vinculos que se han demostrado de algunos políticos con grupos ilegales, estoy hablando de personas como Enilce López, Luis Eduardo Vivez, Mauricio Pimiento, Miguel de La Espriella o Dieb Malloof entre muchos otros, condenados por la fiscalia o la Corte Suprema de Justicia, además de ser la mayoría de ellos de la región atlántica nacional; lugar de conocido control de los grupos paramilitares.
Entonces, teniendo en cuenta lo anterior, en donde se nota una clara penetración de la ilegalidad al Estado colombiano, sin entrar en la discusión de las ideologías y métodos de nuestro ex presidente y sus colaboradores (el tiempo y la justicia se encargarán de demostrar la verdad), ha habido diferentes condenas y testimonios en dónde se demuestra la complicidad y autoria intelectual en muchos casos de personas del Estado contra las vidas de algunos líderes destacados acá. Por ejemplo, y sin entrar en detalles, está el testimonio de un grupo de sicarios en Medellin en el año 2000 en donde responsabilizan a un militar de la muerte de Jaime Garzón:
“días antes del asesinato el general Mora visitó la zona de distensión paramilitar (se refiere a Tierralta, Villanueva y Valencia, zona de influencia paramilitar en el departamento de Córdoba) con el fin de impartir personalmente la orden de ejecución del humorista”
Además, la condena contra Santofímio Botero por el asesinato de Luis Carlos Galán Sarmiento, el exterminio de los lideres de la Unión Patriótica por parte de los paramilitares con colaboración de las fuerzas armadas y muchos otros casos que estoy dejando de nombrar y que demuestran claramente que en algún momento, no sabemos aún muy bien, la ilegalidad y en este caso el paramilitarismo logró, como diría Claudia López "refundar el Estado".
Referencias Bibliográficas.
López Hernández, Claudia. "Y refundaron la patria". Editorial Nuevo Arcoiris, Bogotá. 2010
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